martes, 19 de febrero de 2008

te regalo mis bolsillos

Hace tiempo le dije a un alguien "te regalo mis bolsillos".

Me he acordado hoy. Una de esas promesas adolescentes. Lo triste es que se acabó el misterio (me cargué el secreto). Ahora ya sé donde están todas las cosas que creí meter, que guardé, en mis bolsillos.
Están amontonadas en su estantería, debajo de su cama, dando forma a sus nudillos, dentro de su papelera. Dondequiera que esté ahora. Su venganza por haberme olvidado, por haberle mentido.

O tal vez me eche de menos y me mire en misus cosas.

11 comentarios:

Anónimo dijo...

Y yo soy... Yo
Eso implicaría que el contenido de los bolsillos, en este caso tuyos Ana; ¿es finito?
y que nadie en la vida: tiempo/espacio podrá jamás recibir de ti, un regalo así.
Es como a alguien que de cumpleaños me dio una ves un beso y sabes: cada ves que el cielo no es tan azul lo busco por ahí donde esto se guarda, me lo pongo y ¡... me acuerdo ! y creo sin mentir que debe sentirlo cada vez que me pongo su beso.
Adeu

anana dijo...

Sí, las cosas de mis bolsillos son finitas.

El infinito es la mentira más grande que nos han contado. Infinito no es más que duda, tiene algo de pseudo-romántico atragantado (esos que hablan del rocío y ...) o de mentira piadosa. En verdad, infinito es no tener ni puta idea pero inventarse una palabra que nos excuse de elegir un número al azar.

Hablar en presente es complicado. Tendemos a no acotarlo, a evitar acabar las frases matizando con un "ahora" y, no haciéndolo, otorgamos un para siempre silencioso y falso.

Anónimo dijo...

y Yo, sigo siendo Yo.
Nada, (aunque a veces de uso irresponsable) infinito, Ana, es un termino, claro y consistente, es solo que es siempre impreciso, tanto como todo lo humano, y lo que hay en tus bolsillos hoy, Ana, como en los míos, Ana, es finito, claro, consistente y preciso, de acuerdo, pero ¿que habrá en ellos mañana?, ¿y en un mes? o ¿en once años?, ¿que habrá?, Ana, en tus bolsillos, el 23 de diciembre del dos mil trece , o ¿el próximo once de febrero?, o ¿el veintitrés de marzo?, Ana, tus bolsillos pueden ya no ser una sorpresa o la sorpresa que fueron, incluso ser en presente tus-sus cosas pero las de antes de un tiempo que no es hoy, hoy existe la libertad vaya más, ¡la necesidad!, de vaciarlos y llenarlos y restituirlos rigurosamente como sorpresas en cada presente, en el hoy (no en el ahora anecdótico) con lo que tú, Ana, decidas: anécdotas de romanticismo si te place, o piezas de mar, o margaritas sin hojas, o lombrices de tierra, o merlusas, o con un puño de realidad pura, naturalista si quieres, hasta importada de África, o con los escritos Bataille, o los pequeños poemas de Baudelaire, o Rimbaud, o Verlaine, o Mallarmé o incluso porque no una introducción de Borges que más da, cada quien, Ana, las llaves de la casa, pero llenarlos y vaciarlos y restituirlos una y otra vez de éstas imprecisiones de lo cotidiano que quizá por nervios o por formulismo llamamos infinito, porque existe diferente de la nada, sin que podemos medirlo, ni entenderlo.
Se que mi beso imaginario mi regalo mágico estará siempre conmigo lo preciso, más aún lo decido, tanto como divertirme, pero no se mas allá de hoy, de esto, de pintar, del aliento, del cielo y su azul, si habrá otros besos y estos como serán; como llamas a esta imprecisión Ana, que nombre le das, de que te llenas los bolsillos. ¿Ana? Adeu

porlatangente dijo...

Y ahora es cuando yo me pongo súper irónica y os jodo el final del cuento. ¿Puedo?

anana dijo...

Por favor! Sabía que vendrías a salvarme

porlatangente dijo...

Decía... que por eso tu bolso está tan lleno. Es que al verlo la primera vez, tan rojo y grande pensé que se lo habías robado al mismísimo Papa Noel, y a punto estuve de reclamarte mi regalo, pero ahora sé que eres inocente. Oh, oh, oh!
De todos modos, ¿a quien se le ocurre guardar nada en los bolsillos? Un poco de imaginación señores...Los bolsillos son un invento estético muy recomendable, porque un pantalón sin bolsillos es como recibir un sartenazo en el trasero...Por no decir culo, que me parece una palabra pedestre, de niño que aprende hablar. Del infinito solo opino en la última planta del Corte Inglés, que es donde está el bar y yo me siento como Darth Vader dirigiendo el Escuadrón de la muerte. Ya está, ya me callo.
Ay, no...Anónimo... hay un modo de materializar los besos. Obi Wan, revise sus lecturas de infancia y lo encontrará!
De nada, más o menos.Es que a estas horas y con este tiempo...

anana dijo...

JAJA eres fantástica

goloviarte dijo...

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Anónimo dijo...

Sencillamente Yo,
Poniéndote irónica, Ana, ya la estabas haciendo sola, sabia que en algún momento tendría que salir a relucir el bolso pues su contenido siempre hacer sentir que es poco el infinito y más con esa descripción, supongo habrás metido un día algo en tus bolsillos, Ana, pero en fin demos por terminado el cuento.
Ah, y Ana, eres fantástica que descripción, hoy voy empezar a pintar una escena que se llamará “Ananaesana, su enorme bolso rojo y… porque no el infinito”
En cuanto “Darth Vader dirigiendo el Escuadrón de la muerte” (al rescate). Mi beso es mas real y materializado que todo el genero que hay en las últimas tres plantas del Corte Inglés, incluyendo la bodega, y las copas; ¿acaso no sabré yo reconocer a un “Lord Sigh” aprendiz del Mal?: el infinito es siempre irónico por tanto incertidumbre y ésta puede llevarte al miedo, éste al odio, éste a la ira, ésta a la destrucción, y con la destrucción y ya estas “el lado obscuro que debe ser lo tuyo”. Pero antes tendrás que decir de que color se viste, para la escena, que será por supuesto con el dragón como siempre acechando en los tejados frente a la Batlo.

anana dijo...

Debo decir que me he perdido. Creo que no he entendido nada... Pero veo que estás enfadado.

Me arriesgo a aumentar tu cabreo pero no puedo evitar repetir una frase que me dijo una vez un buen amigo: para tener razón, no hace falta estar siempre enfadado.
Otro ser fantástico.

Anónimo dijo...

otra vez Yo
Jaja ¡para nada!
estoy de lo mas divertido,
me has dado un tema para pintar una esena y sin mar, te mereces un 1000 por tu blog
y creo que escribes con todo

(hasta me encantaria hacerte llegar una foto de la escena cuando la trermine).

PD.
gracias por la conversación
y no te creas todo lo que dicen del infinito una ves que lo miras a los ojos, no es tan malo.
¡todo lo mejor!