lunes, 12 de octubre de 2009

Los libros ocultos.

Intenta leer un libro al revés. Esto es: empezar por la última página y pronunciar la última letra; después la antepenúltima y así sucesivamente.... Como si fueras japonés. Nada parecerá tener sentido. Cuando llegues a la última (primera) página, ocurrirá algo.

***conjuras un hechizo.

domingo, 11 de octubre de 2009

Sale tierra de nuestras ventanas

Una persona muere. No tienes energía para sacar el cuerpo de su casa. Decides enterrar la casa entera.
Como vivía en un cuarto piso tienes que avisar a los vecinos. Los avisas. Se mudan. Los del quinto y el ático se quedan. Convierten sus ventanas en puertas. Ahora viven en un bajos y en un primero.
Cultivan pimientos.

sábado, 10 de octubre de 2009

Quitarse los zapatos y salir corriendo a la calle

Hoy he leído el poema "Arbeitstag" de la nueva premio nobel Herta Müller y me ha gustado tanto que tengo que colgarlo. No lo he encontrado traducido. Hago lo que puedo. Y aunque lo he estropeado claramente, sigue siendo una maravilla.

"
DÍA DE TRABAJO
Por la mañana. Siete y media. El despertador suena.
Me levanto, me desnudo y dejo la ropa sobre la almohada. Me pongo el pijama. Voy a la cocina y me meto en la bañera, cojo la toalla y me lavo la cara. Cojo el peine y me seco. Cojo el cepillo de dientes y me peino. Cojo el champú y me lavo los dientes. Después voy al baño y como una rebanada de te y me bebo una taza de pan.
Me quito el reloj y el anillo.
Me quito los zapatos.
Voy a las escaleras y abro la puerta de casa. Tomo el ascensor y voy de la quinta a la primera planta. Después subo cinco escaleras y llego a la calle.
En la bodega compro el diario, después voy a la parada del bus y me compro un cruasán. Al llegar al kiosko entro en el tranvía.
Cuento tres paradas y me subo.
Saludo al portero y el portero me dice que es otra vez lunes, que acaba otra semana.
Ando hasta el despacho y digo hasta la vista, cuelgo mi chaqueta en la mesa, me siento en el perchero y empiezo a trabajar.
Trabajo ocho horas.
"

jueves, 8 de octubre de 2009

Pegar a alguien con tu libro favorito

O con su libro favorito
O con el diccionario, para decirle así todas esas cosas que no te salen.

Me sentaré a tu lado a respirarte

Con cada respiración, inhalo 1022 átomos del universo. Ahora mismo, dentro de mí, tengo más de un millón de átomos que estuvieron una vez en tu estómago, en la garganta del vecino o en el esternón de Rafael.

El 100% de los átomos de tu cuerpo serán reemplazados en menos de 2 años. Y entonces, pasado ese tiempo, seguiremos usando el mismo nombre para llamarte y yo me acercaré a acariciarte el páncreas por primera vez. Cada 24 meses de nuevo.

Y esto lo pongo, aunque no me pegue nada, porque me ha parecido bonito.