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viernes, 22 de junio de 2007

Junio, el octavo mes

12 meses, 12 exposiciones individuales de artistas que no hayan expuesto previamente en Londres. Un statement simple que define la conduntente estrategia con la que Associates Gallery está ofreciendo un servicio para lidiar con nuestro gran defecto: la imposibilidad por ver lo invisible.

Y es que Londres tampoco es diferente en eso. Cada ciudad tiene sus tics y en lo que arte se refiere, cada una tiene una serie de artistas que acaban llenando las programaciones de los diferentes espacios. No pretendo hablar de acaparamiento, rivalidades o envidias; sinó de la necesidad y las ganas por descubrir caras nuevas que éstos tics producen. Ryan Gander, artista que yo incluiría en la lista "los favoritos de Londres", inició y dirige el proyecto. Associates se define como galería sin ánimo de lucro donde el 100% de los beneficios son para los artistas. Bonito? Sí. Un deseo:? Financiación para el año que viene.

Junio es el octavo mes según el calendario Associates: 'A display', una propuesta de Lucy Clout.

Decir que hoy más que nunca os invito a clickar en este último link donde podreis leer una entrevista con la artista, info con la que substituyen la tradicional y aburrida hoja de sala.

martes, 19 de junio de 2007

Luz para verlo todo negro

Cuando fui a ver la exposición de Paul Chan, yo estaba preparada. Llevaba mi cámara de fotos cargada, dispuesta a robar instalaciones, llevármelas a casa y subirlas a youtube. Al final, ni fetichismo ni cámara fuera del bolso. No pudo ser.... y ¿para qué? El trabajo de Paul Chan tiene algo de indio porque si se le hace una foto o se grava se le roba el alma.

Supongo que por eso me cuesta tanto ponerme a escribir sobre esta expo. Hace días que lo tengo pendiente y no es solo que se me haga difícil.... me parece que al intentarlo, tal vez esté haciendo una tontería. Si las emociones ya nos cuenta explicarlas y en tema de sentimientos nunca dejaremos de ser adolescentes, imagínate con la magia... Y es que, las luces de Paul Chan están más cerca de un chute de drogas o del enamoramiento que de la palabra instalación. Mariposas en el estómago, puñetazos en la boca, cosquillas detrás de las rodillas, un ataque de risa estúpida.. y todo ésto a solas y sin que haya otros ojos u otros brazos a los que darles la culpa.

En sus instalaciones la luz nos deja verlo todo negro. Un mundo hecho de manchas: siluetas de humanos que caen del cielo, caen y recaen tanto que de tanto despeñarse, hasta caen del suelo, de abajo a arriba. Un grupo de gente, banderas rotas, lanzas que caminan hacia delante, un perro que cae del cielo, hojas que flotan hacia arriba, antenas de televisión y cepillos de dientes que se estampan silenciosamente contra el suelo. Un mundo que funciona a modo de vampiro invertido pues no se trata de un ser sin sombra sino de sombras sin seres. Vemos siluetas pero nos falta ver qué las producen, entender si de verdad está pasando algo tan horrible, si esos seres existen fuera de las sombras que provocan.

Paul Chan
The 7 Lights
15 Mayo – 1 Julio 2007
Serpentine Gallery


Frágil porque si el espectador cruza delante del proyector nos quedamos a oscuras y le cerramos la boca a Paul Chan.
Poderoso porque no hace falta que venga el guardador de la sala para que el espectador se aparte de la luz, un otro ya lo habrá empujado.

domingo, 10 de junio de 2007

Y es que no se puede abarcar todo...

Intentamos estar al día: visitamos museos, galerías, miramos catálogos, nos compramos revistas, billetes Easy-jet para luchar contra nuestro localismo, leemos sobre lo que nos perdimos y buscamos otras perspectivas de las cosas que vimos... Pero al final, sucede que no tenemos superpoderes y que a pesar de internet no podemos estar en dos sitios a la vez y nuestra mirada sigue abarcando un ángulo de 240 º.

Ayer me compré Exit Express, número que recomiendo muchísimo pues hace un recorrido por Kassel, Venecia y Münster; adelántandonos nombres, piezas y polémicas. Además de ésto, encontramos la habitual seccion de reseñas de exposiciones europeas. Entre ellas, un artículo muy interesante sobre la exposición de Martin Creed en la galería Hauser & Wirth Coppermill de Londres . Todo funciona hasta que después de leerlo me quedo con la sensación de que yo no he visto la misma exposición.

Y es que, en este caso exposición e inauguración no son la misma cosa y la diferencia no está ni en la cerveza gratis ni en la cantidad de personas por metro cuadrado.

La inauguración del 4 de mayo fue el evento:
Una sala oscura llena de visitantes apelotonados alrededor de una banda de música. Ésta dispuesta en fila india y capitaneada por un maestro de ceremonias muy elegante. Suena una melodía ascendente donde los músicos van tocando por estricto orden, de manera que nos quedamos con la sensación de que el sonido se pasea por la sala de izquierda a derecha y de derecha izquierda. Melodía al compás de una proyección gigante y en B/N donde un primerísimo primer plano nos confunde y de tanta cercanía, no sabemos lo que vemos. ¿Un falo masculino sodomizando a un otro?, ¿a una otra?; ¿un falo masculino penetrando una vagina? Lo que queda claro es el erotismo burlón con que el movimiento juega al compás de la música: delante-detrás-delante-detrás. De golpe, las luces se encienden y nos quedamos en silencio. La banda desaparece y el vídeo se desintegra en la luz. Nos quedamos en una sala demasiado grande y demasiado llena de espectadores risueños como para prestar atención al resto de piezas. Nadie se pasea por la sala, estupefactos, esperamos 5 minutos para volver a ver el show.

A partir del 5 de mayo y hasta el 29 de julio, queda lo que queda:

La banda de música ha desaparecido y en lugar de ello nos queda solamente un piano y un pianista tocando en un rincón. Se pueden oir intérvalos de música todavía ascendentes que hacen de banda sonora del mismo video. Un dueto que ha perdido pregnancia y es que.... no se puede comparar la fuerza, no solo acústica sino escultórica de una banda de música. Y perdiendo ésto, es cuando el resto de piezas tienen una oportunidad. Solo entonces, en ésta segunda visita, pude descubrir de lo que hablaba el artículo de Exit Express: una viga en medio de la sala, un mini neón de luz intermitente donde se lee "friends", un dibujo pequeño del rostro de una mujer, una serie de clavos insertados cada uno más profundamente que el otro, un pequeño lienzo con una escalera....

Y viene cuando me doy cuenta que éstas piezas, que en la inauguración pasaban desapercibidas, siguen funcionando como contexto de la pieza principal. Sucede que, después de la inauguración, ésta casi ha desaparecido.
Un tema económico, desde luego. Hay que tirar por la solución barata pues no se puede pagar una banda de música para que cumpla el amplio horario de la galería. Pero claro, de una señora performance en la inauguración, hay que conformarse con una adaptación de serie B. Así que si no llegas a tiempo, tú te lo pierdes.

martes, 8 de mayo de 2007

Los pasos de Carlos Pazos o Párrafos sueltos sobre un artista en la pista y otras bromas en catalán

• Es como los matrimonios, para lo bueno y para lo malo, en la salud y en la enfermedad, en la felicidad y en la tristeza. En este punto, se sitúa la exposición individual presentada por el Macba deCarlos Pazos En un mundo paralelo donde no sabemos si estamos visitando lo mejor del arte catalán o haciendo un recorrido por los vertederos de los ochenta.

• Todo ha de decirse, Carlos forever. Carlos nos encanta y si aún estuviera a tiempo me haría de su club de fans. De todas maneras, me pasa como con Pipilotti Rist: yo me quedo con su primera obra. "Voy a hacer de mi una estrella": Carlos maquillado, Carlos con pestañas postizas, un dandí, un seductor. Entre el sarcasmo más descarado y la ambición más obvia. Ahora más que nunca, es un quiero y sí he podido.

• Un humor tan escatológico no podría sino ser catalán. Olé al Floquet de Neu con la Moreneta. Y es que no se me ocurre un análisis social extremista más claro que esa reducción de símbolos patríóticos al blanco y negro.

• En realidad, escribo sin poder parar de reirme y es que me hace gracia cuando imagino a Manuel J. Borja-Villel urgando entre cacharros y pedazos de instalaciones. Poniéndolos de nuevo juntos y viendo si funciona. Limpiando el polvo y reinventando esculturas a piezas. Porque yo no me lo creo! Nadie puede quererse tanto como para guardar toda esa basura intacta. Una basura fabulosa, todo ha de decirse. Tal vez para ser artista en la pista no baste con el talento y con el ser cabezón, es importante tener un trastero bastante grande.

• Pero que Pazos no tiene la exclusiva de los cachibaches, los desperdicios y la basurilla. Se podría hacer un recorrido del arte catalán de los fluidos. Pues no hace falta ser tartamudos, al final tenemos algo de cacatalán. Los edificios babeantes de Gaudí, las fantasías pegajosas de Dalí. En fin.. más claro, un Tàpies. Marrón y con grumitos.

• Pero no me confundan, no me refiero a lo abyecto de los noventa. Para nada. Porque no hablo de mierda sinó de caca. No es un tema de peste ni de lo asqueroso, la escatología a la que me refiero se acerca más al jugar con la tierra mojada de la playa.

Y es que seguimos sin saber quien se ha tirado un pedo en el ascensor, pero al menos reconocemos estar en posesión de esa capacidad física maravillosa. Al fin y al cabo, las actitudes existenciales ante un pedo varían. Cindy Sherman se revuelca en la peste, Albert Pla escucha su melodía. Porque igual hablo de caca pero lo que me interesa es esa capacidad y esa fascinación por el juego. Si se quiere jugar se juega con cualuqier cosa, ya no estamos para distinciones.

• Cuando pienso en el ahora en catalán se me ocurren bastantes nombres que funcionarían como análisis parcial de un status quo de smiley. Un gusto por los juegos de palabras, los chistes, las chorradas y lo aparentemente fácil. Ahí tenemos a David Bestué y a Marc Vives, Momu & Noes…. En fin, incluso alguien como Luz Broto, que parece estar fuera de muchas de esas dinámicas podría leerse en este sentido. Porque Luz juega, seria, pero juega.

• Porque al final lo que pasa es que reirse de uno mismo es parte de la banda sonora nacional. Ni spiderman, ni superman, ni superstar. La cuestión está en superar de una vez tanta tontería supersónica. Pues de todos los supers mejor quedarse con el supermercado. Menos es más y contra más cutre, mejor. Que son unos supervivientes: Directos y maravillosos.

• Y que de superficiales nada. No hay nada más real que las catástrofes diarias, las tragedias domingeras y el relacionarse con lo cotidiano sin obviar nuestro lavabo. Al fin y al cabo no podemos olvidar que ésta ha sido una generación cuyo heroe fue Arale, una niña gafona que jugaba con cacas rosas.

• Aunque si nos ponemos a trazar un árbol genealógico de influencias, me quedo con las navidades bajo la senyera. Pero dudo. No sabría que destacar como referente escatológico más directo, si el caganer o la idea de pegarle a un tronco para que te cague regalos…